En menos de 15 días el Viceministerio de Transporte cambió los recorridos de 19 rutas de buses en Soyapango, como hace con frecuencia con las líneas que sirven San Salvador: las que recorrían la avenida tal ahora transitan por la cual y así sucesivamente para desconcierto de pasajeros, motoristas y grave perjuicio para los residentes y negocios en esas arterias.
Los del VMT van de ensayo en ensayo sin que la mayoría entienda la lógica o los esquemas en que se apoyan para hacerlo, fuera del propósito principal: servir al monopolio del Sitramss, que ha ocupado en su beneficio las principales arterias del Gran San Salvador, cosa nunca antes vista.
El Sitramss partió en dos nuestra capital, por lo que para ir de un lado a otro hay que hacer largos, compendiosos y atascados recorridos. Y así como van las cosas, la capital estará dividida desde antes de entrar al Bulevar del Ejército hasta la salida de Santa Tecla, con muy pocos puntos de conexión entre ambas porciones.
Hay varios graves problemas en esto. El mayor es la falta de idoneidad, de preparación profesional, de los encargados, que a todas luces no están especializados en nada ni menos en el campo de transportes, que es una especialización de ingeniería, como tampoco se ve que la tiene el grupo que los rodea, militantes políticos sin experiencia como administradores ni menos en lo tocante, dijimos, a regular y administrar tráfico vehicular y humano de una gran urbe.
Como es norma en los regímenes rojos, nunca se reúnen con los transportistas para analizar planteamientos, cambios de rutas, regulaciones o lo que sea. Esto da lugar a pensar que el objetivo es desesperarlos y llevarlos a la quiebra, para que la totalidad de los transportes quede en manos de la dirigencia del Partido Comunista.
Nunca se supo que empleados del VMT encuestaran a usuarios, automovilistas, a los que manejan negocios en las áreas hacia donde vuelcan, de un día a otro, autobuses y pasajeros por torrentes, dañando pavimentos, aceras, tuberías bajo las calles, drenajes...
Hay, por desgracia, un creciente número de responsables de negocios que ya dieron su opinión cerrándolos. Más y más locales cerrados se ven en San Salvador, lo que no aflige al grupo en el poder mientras su Sitramss haga dinero...
Reconstruir el desastre
requerirá muchos sacrificios
Al presentar cifras sobre crecimiento económico, que de acuerdo con la CEPAL será de 2.4 % para este año, no se considera lo que eventualmente habrá que reconstruir, a menos que nos resignemos a vivir en una ruina como los cubanos y los venezolanos.
En una época los belgas, los pobladores de los Países Bajos, alegaban ser los mejores fabricantes de ladrillos del mundo, ya que cada cierto tiempo estaban forzados a reconstruir sus ciudades, arrasadas por hordas, por los tercios del Duque de Alba, por los nazis...
En cuanto a El Salvador, ya hubo que reconstruir lo destruido por la guerrilla como tocará a esta y la siguiente generación de salvadoreños recomponer lo que los comunistas han destruido.