¿Un mago o vidente puede adivinar el futuro? un exorcista español responde

Si crees en estas predicciones, te recomendamos este artículo.

descripción de la imagen

Por

31 December 2016

“Los demonios no lo saben todo, solo lo que pueden deducir, pero ellos no ven el futuro”, señala el exorcista español padre José Antonio Fortea.

El P. Fortea indica que los demonios “con su inteligencia muy superior a la humana pueden deducir por sus causas algunas cosas que sucederán en el porvenir”, pero precisa que aquello que pertenece “a la libertad humana, está indeterminado y no lo conocen”.

En su libro Summa Daemoniaca, un libro de consulta sobre la materia de los demonios y el exorcismo, el P. Fortea advierte: “No hace falta decir que si el futuro no es posible conocerlo ni invocando a los demonios, mucho menos con esas prácticas de astrología, cartomancia, etc.”.


Lea también: La dura reflexión de un exorcista sobre el destino final de Fidel Castro


El exorcista español escribe además que “los mismos que practican esas supercherías son la prueba viviente de que por ese medio no se puede obtener ningún beneficio”.

En los días previos a la celebración de un Año Nuevo proliferan los pronósticos y adivinaciones sobre lo que vendrá. Algo que muy pocos toman en cuenta al recurrir a estos supuestos adivinos, es que ni siquiera los demonios pueden ver el futuro, tal como lo explica el famoso exorcista José Antonio Fortea.

El exorcista español escribe además que “los mismos que practican esas supercherías son la prueba viviente de que por ese medio no se puede obtener ningún beneficio”.


Lea también: El vidente que predijo la tragedia del Chapecoense anunció otra más antes del Mundial Rusia 2018


“Los únicos que sí que suelen obtener algún beneficio de tales adivinaciones, son los embaucadores profesionales que son los primeros en no creer en ellas y que saben dosificar sus predicciones para no pillarse los dedos”, señala.

El exorcista español es enfático en que “nunca ningún cristiano bajo ningún concepto debe consultar a este tipo de personas”, pues “la consulta a un mago, vidente o santón constituye siempre un pecado grave”.